Entrega individual - Javier Serrano Usero 


LA EVALUACIÓN PSICOLÓGICAS DE LAS PERSONAS TRANSEXUALES

 

Introducción

El énfasis de la psicología en la vivencia individual ha ido creando prototipos idealizados sobre la identidad de género, las personas transgénero se han visto muy presionadas a la hora de encajar en el binarismo impuesto por las herramientas tradicionales de evaluación psicológica, hasta que hace poco la Organización Mundial de la Salud despatologizó dicha condición (Argyriou, 2022).

Este ABP individual tiene como objetivo conocer el por qué hay que hacer una buena evaluación psicológica a las personas transexuales, los instrumentos utilizados y los pasos para llevar a cabo una buena la evaluación psicológica con este colectivo. 

En primer lugar, debemos conocer el término de transexualidad, o también llamado disforia de género que, según el DSM V, es la sensación de incomodidad o angustia que pueden sentir las personas cuya identidad de género difiere del sexo asignado al nacer o de las características físicas relacionadas con el sexo. Esta se acompaña de gran malestar y rechazo del propio sexo, junto con el deseo querer cambiarlo. (American Psychiatric Association, 2013).

La transexualidad ha sido considerada de formas muy diferentes a lo largo de los años, siendo el DSM-II el que incluiría los casos de transexualismo como desviaciones sexuales dentro de los Trastornos de Orientación Sexual y del Travestismo, que estaban dentro de los Trastornos de Personalidad. En el DSM-III aparecen dos categorías, Trastorno de Identidad de Género al que solo pertenecerían niños, y la otra Transexualismo, a la que solo pertenecerían adolescentes y adultos. En el DSM-IV es considerado como un Trastorno de Identidad de Género y es por fin cuando en el DSM-V se elimina la palabra trastorno y se denomina Disforia de Género, aunque es importante saber que, por desgracia, sigue apareciendo en el manual como un trastorno. 

 

¿Por qué hay que hacer una buena evaluación psicológica con este colectivo?

Los tratamientos en transexualidad ya sean hormonales o quirúrgicos, son irreversibles y por tanto necesitamos llevar a cabo una evaluación psicológica, utilizando el tiempo que sea necesario. 

De la evaluación psicológica que realicemos debemos efectuar un correcto diagnóstico ya que de este va a depender la intervención y futura evolución del paciente. Por tanto, se deben establecer protocolos que homogeneicen y optimicen la intervención y evaluación psicológica. 

Además, el objetivo de la evaluación psicológica dentro de un equipo multidisciplinar, como debería llevarse a cabo en la evaluación con este colectivo, no es diagnosticar sino determinar la disposición y la elegibilidad de la persona para recibir tratamiento, evaluando también los problemas presentes durante el proceso de transición, o futuros, que pueden interferir con el tratamiento médico. (Rodríguez Molina et al., 2015).


Instrumentos utilizados para evaluar la disforia de género.

Nos encontramos con muy pocos instrumentos adecuados y con bases científicas para la evaluación de la disforia de género. También cabe destacar que la evaluación psicométrica resulta bastante pobre, ya que saber “cuánto de transexual” es el paciente no tiene sentido ninguno y no da ninguna indicación acerca de cómo hacer una buena evaluación psicológica con él o ella. Por otro lado, los instrumentos de carácter general pueden obviar algunos aspectos muy relevantes para estas personas. (Rodríguez Molina et al., 2015).

Un instrumento tanto de calidad clínica, cuanto, de validez y fiabilidad probadas, es la Utrecht Gender Dysphoria Scale (McGuire et al., 2020)Para el uso de este test en población española se tendría que traducir por un intérprete y posteriormente comprobar que esta traducción es lo más similar posible al cuestionario original. 




 Pasos para llevar a cabo la evaluación psicológica con este colectivo.

En la práctica clínica se nota la ausencia de pautas orientativas acerca de qué áreas incluir en la entrevista de la evaluación psicológica con esta población. 

Según las normas de la Asociación Mundial para la Salud Transgénero (WPATH), la evaluación psicológica a personas transexuales debe incluir: 

  •    -    Su identidad de género.
  •         Su disforia de género.
  •         La evolución y desarrollo histórico de esos sentimientos.
  •        El impacto de la identidad de género en su salud mental.
  •    La disponibilidad de apoyo social (familiar, de amigos, pareja, compañeros y otras personas transexuales).
  •        Descarte de otros diagnósticos que puedan explicar mejor la disforia o la identidad del sujeto. 

En esta evaluación, se lleva a cabo el proceso de diagnóstico de disforia y el diagnóstico diferencial con otras patologías, así como la determinación de una posible comorbilidad con otros trastornos debido a las consecuencias de las intervenciones hormonales y quirúrgicas que, como hemos dicho antes, son irreversibles (Coleman et al., 2018).

Al llevar a cabo esta evaluación, el primer punto es conocer la demanda de la persona usuaria. Aunque la mayoría de estos pacientes demandan tratamiento hormonal y cirugía de reasignación de sexo, nos podemos encontrar con personas que, aunque desearían tener unos genitales acordes con su sexo no están seguros o no quieren someterse a cirugías. 

En segundo lugar, como en cualquier evaluación psicológica, debemos incluir una historia familiar, laboral, social, y su formación. Ya que, en estas áreas pueden aparecer conductas problema, las cuales son buenas detectar antes de empezar la transición. La historia sexual también debe ser mencionada, ya que puede influir sobre la identidad del sujeto. 

Existen cuatro áreas complementarias que para este colectivo también es importante evaluar. Estas son:

  • -       Trastornos de la conducta alimentaria: producidos por una insatisfacción corporal. 
  • -       Vigorexia, (detectada en transexuales masculinos) por su afán de tener un cuerpo más varonil. 
  • -       Antecedentes psicopatológicos, ya que no solo interesa su situación actual, sino también su historia. Esto se debe a que sabemos que el tratamiento hormonal se ha relacionado con la aparición de trastornos depresivos o psicosis. 
  • -       Problemas con drogas o alcohol, no solo porque habría que tenerlo en cuenta para prevenir recaídas, sino porque hacen a la persona no libre de comenzar o no un proceso transexualizador. 

Para el futuro, sería interesante ampliar el espectro de áreas a evaluar, medir la imagen corporal y el esquema corporal sexual, medir la satisfacción corporal y sexual ya que dichos conceptos pueden estar alterados en esta población. 

Por último, es importante conocer el impacto de este proceso de transición, incluyendo el pasado, el momento actual y el futuro. 

 

Conclusión

A modo de conclusión, cabe destacar que la entrevista para la evaluación psicológica de personas transexuales debe incluir las áreas que hemos ido desarrollando. Estas áreas resumen la historia psicobiográfica, los aspectos más relevantes de su identidad y su evolución y el impacto del proceso transexualizador sobre el usuario. 

Es cierto que la entrevista debe ser individualizada y que estas áreas no agotan toda la información posible en cada caso, pero representan una orientación. La disforia precisa de instrumentos de evaluación adaptados a las peculiaridades propias de esta población y de más áreas a evaluar, que el clínico debe conocer durante el proceso de evaluación de personas transexuales. 


Referencias 

 

          American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Washington, DC: Author.


             Argyriou, K. (2022, 24 febrero). Aportaciones críticas y despatologizantes en la evaluación psicológica de la diversidad de género | RECERCA. Revista de Pensament i Anàlisihttps://www.e-revistes.uji.es/index.php/recerca/article/view/5798

 

Coleman, E., Bockting, W., Botzer, M., Cohen-Kettenis, P., De Cuypere, G., Feldman, J., Fraser, L., Green, J., Knudson, G., Meyer, W. J., Monstrey, S., Adler, R. K., Brown, G. R., Devor, A. H., Ehrbar, R., Ettner, R., Eyler, E., Garofalo, R., Karasic, D. H., . . . Zucker, K. (2018). Normas de Atención para la salud de personas trans y con variabilidad de género. International Journal of Transgenderism19(3), 287-354. https://doi.org/10.1080/15532739.2018.1503902

 

McGuire, J. K., Berg, D., Catalpa, J. M., Morrow, Q. J., Fish, J. N., Nic Rider, G., Steensma, T., Cohen-Kettenis, P. T. & Spencer, K. (2020). Utrecht Gender Dysphoria Scale - Gender Spectrum (UGDS-GS): Construct validity among transgender, nonbinary, and LGBQ samples. International Journal of Transgender Health21(2), 194-208. https://doi.org/10.1080/26895269.2020.1723460

 

           Rodríguez Molina, J. M., Asenjo Araque, N., Becerra Fernández, A., Lucio Pérez, M. J., Rabito Alcón, M. F. & López, G. P. (2015). Áreas de la entrevista para la evaluación psicológica de personas transexuales. Acción Psicológica12(2), 15-30. https://doi.org/10.5944/ap.12.2.12915 

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